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Entradas

Maratonistas de escritorio

Conforme nuestro país se vuelve predominantemente urbano, nos convertimos en una sociedad de clase media, dizque, y desarrollamos una economía del conocimiento y de la información, nuestros trabajos son cada vez más sedentarios. Así, pasamos ocho o más horas sentados en la oficina –aunque la mitad del tiempo se nos vaya en buscarle aplicaciones al meme del grumpy cat –, en el coche y frente a la tele. Si a esto sumamos la mala alimentación que resulta de políticas públicas de alimentación que parecerían haber sido dictadas por las compañías que venden azúcar y harina refinadas en múltiples presentaciones, no debe sorprender a nadie la epidemia de obesidad y enfermedades asociadas que aqueja al país. Alejandro Calvillo ha escrito extensa y detalladamente sobre el tema. La historia se complica porque investigaciones recientes sugieren que, más que la falta de actividad física, el pasar mucho tiempo sentados –trabajando, viendo la tele o en el coche– es lo que aumenta el riesgo de desarr...

No dejes que nuestro futuro se seque

Como todos los años, desde 1994 cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas puso en marcha la Convención de Lucha contra la Desertificación (CNULD), el 17 de junio fue designado para fomentar la atención pública sobre el tema. Este año, Bélgica patrocina las actividades bajo el lema que da título a la columna de hoy. En nuestro país la atención sobre el tema es más que un mero llamado de atención sobre la situación hídrica de varios países de África, los principales beneficiarios de la CNULD. Al contrario, en nuestro país la situación hídrica siempre ha sido una variable que hay que tomar en cuenta. El escenario es complicado de entrada: aunque en el sur ocurren inundaciones recurrentes cada verano, en el norte observamos la sequía más larga y severa de la historia reciente. Además, dos terceras partes del territorio nacional son considerados áridos (donde llueven menos de 300 milímetros por año) o semiáridos (entre 300 y 600 milímetros). Y por alguna razón es en esos valles árid...

Favor de no/sí depositar los papeles en el bote

Esta semana se cumplieron cuatro años desde que la Organización Mundial de la Salud anunció que se había identificado al virus H1N1 –si no estuviera en la cárcel, aquí vendría un hipervínculo al video en el que la ex lidereza del SNTE le cambió de nombre al virus durante un evento de fomento a la lectura–. La pandemia que tuvo sus primeras manifestaciones en México desencadenó una reacción una respuesta gubernamental bastante vigorosa: ¡quién se hubiera imaginado que el D.F. estaría cerrado durante varias semanas! Según datos oficiales uno de los resultados no esperados de la campaña de información sobre “tosa y estornude en el codo | no salude de beso ni toque a la gente | lávese las manos” fue la disminución en las infecciones gastrointestinales en el año 2009, precisamente porque todo el mundo se lavaba las manos con frecuencia. Otra fuente de contaminación que puede causar infecciones es el llamado fecalismo al aire libre, que no está restringido a las zonas rurales que ...

Piensa, aliméntate, ahorra

Hoy, 5 de junio, es el día mundial del medio ambiente. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) estableció que el tema de este año es Piensa.Aliméntate.Ahorra , llama la atención sobre la importancia de reducir la huella alimentaria de la sociedad contemporánea, porque el desperdicio de alimentos es uno de los factores que contribuyen a que un séptimo de la humanidad padezca hambre. Esta situación es paradójica pues actualmente se producen más alimentos que en ningún otro momento de la historia y los hay en cantidad suficiente para alimentar al total de la población. Sin embargo, se debe aumentar la producción a lo largo del siglo si es que vamos a poder alimentar a los cerca de 10 mil millones de personas que habitarán el planeta para el año 2050. Tristram Stuart explica de manera muy clara la magnitud del desperdicio de alimentos (aquí está la versión con subtítulos en español ): Hay varios momentos en el proceso de la producción de alimentos en los que se...

Óptica atmosférica según el chupa cabras

En los Ecolibrios de la semana pasada mencioné el artículo en el que J. Cook y colaboradores reportaron el consenso que existe en la comunidad científica sobre la realidad del camibio climático de origen antropogénico. Es decir, no existe ese supuesto debate en la academia, como lo demuestran los resultados de cerca de ocho mil artículos científicos. Un lector denunció en la sección de comentarios que el cambio climático se trata de una farsa. Su evidencia fue un blog de teorías de la conspiración que reseña un estudio de la NASA en el que se señala que el bióxido de carbono y el óxido nítrico funcionan como refrigerantes en la capa más externa de la atmósfera. Aunque esto es verdad no hay ninguna contradicción con los efctos de efecto invernadero que el consenso de la comunidad científica le atribuye a estos gases. Brevemente, el comunicado de la NASA describe los estudios que realizaron sobre la tormenta solar de marzo del año pasado. El comunicado indica que el bióxido de carbono...

¡Y yo por qué! (o ¿Quién tendrá que pagar los costos de adaptarse al cambio climático?)

Las últimas semanas han sido muy importantes para la ciencia del cambio climático. Primero, nos enteramos de que se midió, por primera vez en la historia una concentración atmosférica de 400 partes por millón (ppm) de bióxido de carbono –aunque parece que apenas andamos en 398.4 ppm–. Después, en el mero Día del Maestro, la revista electrónica Environmental Letters publicó el reporte sobre un análisis de 11,944 artículos científicos sobre cambio climático. Investigadores encabezados por el profesor australiano John Cook encontraron que 97% de los casi ocho mil trabajos que consideraban explícitamente las causas del cambio climático coincidían con un origen antropogénico. La conclusión fue que en la comunidad científica no hay controversia sobre los efectos ambientales del uso intensivo de combustibles fósiles en el que se sustenta nuestra civilización. Sería interesante ver qué dicen los casi sesenta artículos que concluyen o alegan otras causas. Podemos asumir que son válidos los mo...

¿400 ppm?… gracias por los peces

Si este mundo fuera trilogía en cinco partes, estaríamos en la cuarta entrega, cuando los delfines dan las gracias y abandonan el planeta: La diferencia con la saga de la Guía del viajero intergaláctico es que la amenaza que enfrenta el planeta no es la construcción de una nueva autopista espacial, sino el resultado de las acciones humanas, sin mencionar que aquí ni los delfines ni nadie puede abandonar la nave. Y es que este fin de semana los medios electrónicos y las redes sociale le dieron amplia difusión a la noticia de que se detectó una concentración atmosférica de bióxido de carbono de 400 partes por millón (ppm). La reacción de alarma y desánimo de científicos ambientales y de ecologistas puede parecer exagerada. Después de todo, 400 ppm es comparable con una cucharadita de azúcar en un garrafón de 20 litros, de esos en los que tenemos que comprar el agua a las compañías refresqueras . Esas 400 ppm son concentraciones que nunca ha experimentado la humanidad. La última vez qu...